¿Cómo te imaginas que será tu llegada a la granja El Enebral? La bienvenida a este lugar es uno de esos momentos que te confirma que has acertado en tu decisión de salir de la ciudad. Nada más bajar del coche, te vienen a recibir a la entrada los propietarios de la granja, unas veces Loli, otras Juanjo.

Es fácil conectar con ellos y su energía positiva. Y, con esa misma ilusión con que dan la bienvenida, te muestran orgullosos todo el recinto. No es de extrañar, si se tiene en cuenta que lo construyeron con sus propias manos. ¿Quieres saber qué encontrarás allí?

Bienvenida y visita a la granja El Enebral

La bienvenida a la granja El Enebral es un recibimiento cálido en el que se ofrece toda la información que cada familia necesita para sentirse como en casa desde el primer momento. Los anfitriones explican en qué consiste todo y dónde están los lugares más importantes: el comedor, las casitas, la casa grande, las zonas comunes, el establo…

En función de tus preferencias, puedes vivir la experiencia del contacto directo con la naturaleza en diferentes alojamientos:

1. Casa grande: es un lugar pensado para quienes quieren reunirse con toda la familia, juntándose con primos, hermanos, nietos… Esta casa es la única que tiene cocina y barbacoa propia. Cuenta con dos baños y capacidad para hasta quince personas.

2. Casitas: disponen de dos habitaciones, salón con nevera y baño. La decoración y los detalles merecen la pena y ayudan a crear esa atmósfera que caracteriza a la granja El Enebral.

3. Habitaciones: 25 metros cuadrados con cama de matrimonio, posibilidad para una supletoria y baño. Lo más importante es que puede accederse directamente desde el jardín.

Todos los alojamientos disponen de chimenea y la casa y casitas tienen, además, jardín propio. Otro punto a tener en cuenta es la comodidad para los padres que viajan con sus hijos, ya que las casitas se han construido rodeando a una zona de césped, que está circundada por el otro lado por una valla, lo que la hace muy segura para el juego de los niños.

Y, a estos alojamientos, hay que añadir las zonas comunes. Se trata de dos cocinas en un espacio de sesenta metros cuadrados con nevera y pila de lavar dobles, lavavajillas, una barbacoa de tres cuerpos y un merendero acristalado; y una sala de juegos, con sofás, televisión, chimenea y también todo tipo de juguetes y distracciones para los más pequeños.

Los puntos fuertes a los alojamientos en El Enebral

El entorno en sí, las vistas y los animales son lo que diferencia a este lugar de otros. Pero, existen algunos detalles que hacen que la granja El Enebral sea un destino único para tus planes en familia:

  • El contraste entre el fresco de la sierra y el agradable calorcito que se nota al entrar en las casitas y las habitaciones.
  • El confort de los alojamientos que, manteniéndose acordes con el entorno en el que están, conservando ese espíritu rural, pueden presumir de que no les falta ni un detalle: suelo radiante, camas de madera maciza con buenos colchones, edredón nórdico de plumón y divertidos guiños a la vida campestre en los pomos de las puertas y los cojines y almohadas.

  • La amplitud de las habitaciones, que, además, son todas exteriores para que puedas disfrutar de uno de los grandes valores de El Enebral, sus vistas, que son una pasada en todas las ventanas, incluso en la de la cocina de la casa grande, que tiene delante hectáreas y hectáreas de campo.
  • La comodidad de facilitar el que los más pequeños de la casa puedan entrar y salir con amigos y sin ningún tipo de problema.
  • El gustazo de tener tu propia chimenea, en todos los tipos de alojamiento, y el regalo de unos sofás comodísimos, para poder sentarse a repasar los mejores momentos del día o a leer un cuento antes de irse a la cama.

Y esto es solo el principio. Loli y Juanjo se desviven desde ese momento por hacer que tu estancia sea inolvidable, pero no son los únicos amigos que haréis en la granja, también están Ernesto, Inés, Truman y Kiko que tienen cuatro patas… ¿quieres saber quiénes son?